Consejos para estudiar mejor
Los exámenes, trabajos y la
ardua rutina diaria del estudiante puede llevar a estrés, cansancio y
definitivamente al fin del verano y el tiempo continuado de ocio. Estudiar no
es tarea sencilla, y hasta los más brillantes pueden tener problemas con ello,
como el mismísimo Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Fisiología o Medicina
en 1906.
De acuerdo al pedagogo Jesús
Blanquet, graduado de la Universidad de Barcelona (UB), para triunfar en el
estudio, tanto los alumnos como sus padres deben tener los recursos básicos
para estudiar, voluntad y perseverancia, facilitando el estudio. Sostiene que
“muchas dificultades para aprender se deben a la falta de un método o a que
este es inadecuado”.
1. Más horas de sueño llevan a
mejores calificaciones
Intentar memorizar todo en los
últimos días antes de un examen es normal, pero malo para el cuerpo: duermes
menos, ingieres bebidas energéticas, te alimentas mal…conductas que
definitivamente generan el efecto inverso al que buscas.
De acuerdo a un estudio de 2012
de la Universidad de Brigham Young, publicado en The Eastern Economic Journal,
el sueño afecta el rendimiento. 7 horas de sueño es lo que necesitas para
obtener las mejores notas posibles, aseguraron los investigadores. El sueño
favorece la consolidación de la memoria, el crecimiento y el aprendizaje, y la
falta de sueño puede generar daños en las redes neuronales de la corteza pre
frontal.
2. Pon a prueba lo que aprendes y no memorices
Una investigación de 2011
publicada en la revista Science analizó 3 métodos comúnmente elegidos para
estudiar: memorizar y repetir, dibujar diagramas y esquemas, y hacer
evaluaciones y exámenes para comprobar si has aprendido.
Para comprobar la efectividad,
realizaron un seguimiento de 200 alumnos, los cuales dividieron en 3 grupos,
cada uno con un método de estudio diferente. Los investigadores descubrieron
que el 3º es el más eficaz, y mejora el volumen de aprendizaje hasta en un 50%.
3. No recurras a bebidas
energizantes o complementos alimenticios
La mayoría de estos suplementos
se utilizan con frecuencia para combatir el sueño y mantener estudiando, e
incluso para “ayudar a la memoria”, como asegura su publicidad. Sin embargo, la
mayoría están compuestos principalmente de fosfatidilserina o taurina, ninguno
de los 2 útiles para mejorar la capacidad de recordar, afirman desde la Agencia
Europea de Seguridad Alimentaria.
De acuerdo con el Dr. José
Manuel López , profesor titular del Departamento de Bioquímica y
Biología Molecular de la Universidad de Murcia (UM), estas bebidas solamente
brindan cafeína y azúcar, generan un aumento del ritmo cardíaco, palpitaciones,
un aumento en la presión arterial y en el peor de los casos convulsiones o
muerte súbita.